Frankenstein, o el moderno Prometeo

IMG_9739

Aquí viene mi primera recomendación literaria: Frankenstein, de Mary Shelley.

De todos los que he leído, es mi clásico favorito, y escribo sobre él porque quiero matar la imagen hollywoodiense que seguramente tenéis de Frankenstein.

Para empezar, el monstruo no se llama así. Victor Frankenstein es su creador (aunque finalmente el  monstruo haya acabado adoptando el nombre de éste). Obviamente, esta no es la diferencia crucial película-libro, la diferencia está en, digamos, la profundidad de la novela.

Se ha difundido la idea de que Frankenstein es un ser terrorífico, malvado, que incluso tiene una novia, y que asesina por donde va. Pero el libro es mucho más profundo, va más allá: es una enorme crítica social.

RESUMEN DEL LIBRO: Victor Frankenstein, en su deseo de alcanzar el nivel de dios, a través de restos cadavéricos y gracias a avances eléctricos, logra crear una criatura que no llega a ser hombre pero tampoco es un muerto. Su criatura es tan deforme y desagradable que el doctor lo rechaza de inmediato y lo abandona a su suerte.

El engendro vaga solitario en un mundo que le niega, no le comprende y le repudia. El monstruo anhela la amistad y el cariño de las personas que encuentra, pero lo único que logra es asustarles. Así pues, opta por pedirle a su creador una compañera de “su misma especie” a la que poder amar y ser amado, pero Víctor rechaza la idea, convirtiendo así a su creación en un verdadero monstruo lleno de sufrimiento, odio y con una sed de venganza inagotable, creciente a momentos, que volcará sobre su creador, arrebatándole lo que se le niega: seres queridos (no puedo generar amor, causaré terror, le dice el monstruo a Víctor). Víctor jura perseguir al monstruo hasta que uno de los dos muera. Dejo que descubráis vosotros mismos el final.

El libro es así, está cargado de crítica social, de psicología, de sentimiento, de soledad, de odio, de venganza… Ilustra el duro comportamiento humano hacia lo diferente, y lo horrible que es ser distinto. Es una historia muy emocionante que te hará reflexionar sobre la humanidad y sobre ti mismo. Todos pensamos en Frankenstein como un temible monstruo, cuando él es la principal víctima, cuando no pudo haber sobre la faz de la Tierra un ser más desolado y sufriente que él.

Cómo puede acaso un ser malvado pensar así:

“¿Qué era entonces yo? Ignorante de cuanto se relacionara con mi creación y mi creador, sabía en cambio que no tenía dinero, ni amigos ni propiedades. Además, era el mío un aspecto deforme y espantoso; ni siquiera tenía la misma naturaleza del hombre (…) Al fijarme a mi alrededor no venia ni oía a nadie como yo. ¿Seria, pues, un monstruo, un ser singular en la tierra, del cual huían y se horrorizaban todos? No puedo explicar la agonía que me provocaron tales pensamientos. Traté de alejarlos, pero la pena iba en aumento a medida que profundizaba mis conocimientos. (…) ¡Qué extraña cosa es el conocimiento! Una vez que ha penetrado en la mente, se aferra a ella como la hiedra a la roca.”

“Otras lecciones se me grabaron todavía más profundamente. Aprendí (…) cómo encantan a los padres las sonrisas de sus hijos menores, (…) cómo las madres dedican vida y cuidados a tan preciosa carga (…) Pero entonces me pregunté dónde estaban mis amigos y mis parientes. Nunca padre alguno vigiló mis días de infancia, ni hubo madre que me bendijera con sus sonrisas y sus caricias. Y, si los hubo, toda mi vida anterior era una eterna noche, lúgubre, un vacio total en el que no percibía nada. Hasta donde recordaba mi memoria, he sido siempre como lo era entonces (…) Jamás había topado con ser alguno que se me pareciera o con quien me ligara lazo de ninguna especie. ¿Qué era yo?”

¿Veis la agonía que sufría este monstruito al ser diferente, por su soledad? Y todo por el rechazo social. Él mismo diría “Nací bueno, pero los sufrimientos han hecho de mí lo que soy: un enemigo”.

Historia a parte, es por todo esto por lo que me gusta tanto el libro: no importa que fuera escrito en 1816, consigue adaptarse perfectamente en nuestro siglo XXI. Porque hay cosas que no cambian, y el desplazamiento social por lo extraño y lo desconocido es una de ellas.

Si queréis enriqueceros literariamente hablando, leed – casi – cualquier cosa, pero no os olvidéis de los clásicos. Yo os recomiendo este.

Pues los clásicos nunca pasan de moda.

PD: y sí, la muñequita de la fotografía soy yo 😛

Anuncios

Un comentario en “Frankenstein, o el moderno Prometeo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s